La cocina gallega ha sido desde siempre, y continúa siéndolo en la actualidad, una cocina del producto, en la que la materia prima no se enmascara y se somete a preparaciones sencillas que no alteran sus cualidades. Es, por otro lado y al contrario de lo que suele pensarse, una cocina muy abierta a influencias foráneas. Tanto es así, que poco queda ya de lo que fue la cocina gallega durante el Antiguo Régimen, en la que no se encontraban buena parte de los productos ni de las recetas que hoy consideramos tradicionales.
Dentro de esta serie de influencias importadas América ha jugado, sin duda, un papel fundamental. Sin patatas, maíz, pimientos, pimentones o tomates es difícil imaginar platos como la caldeirada de pescado, las empanadas, el pulpo á feira o la allada, la salsa gallega más conocida, del mismo modo que sin el papel que juega el continente americano nos sería imposible hablar de algunos de los productos gallegos que en la actualidad tienen más fama: patatas de A Limia o de Coristanco, pimientos de Padrón…
En cuanto a recetas, la sencillez es la base dominante. La cocina gallega es, básicamente, una cocina de productos cocidos o, en todo caso, horneados. La fritura, tal vez por no ser Galicia una zona productora de aceites, no ha sido nunca una de las técnicas características, del mismo modo que las preparaciones en crudo, como las ensaladas, se han introducido recientemente.
Si pensamos en los platos más populares del recetario gallego, como las caldeiradas, el pulpo á feira, el lacón con grelos, el cocido, la carne ó caldeiro, el pescado a la gallega, el pulpo a la mugardesa o al estilo de A Illa, por no hablar de los mariscos, veremos que se trata siempre de cocciones sencillas, con el único aderezo de sal, aceite de oliva y pimentón o, como mucho, de alguna sencilla salsa a base de estos ingredientes.
El horno ocupa también un papel destacado en la elaboración de empanadas, que pueden ser de harina de trigo o de maiz y que admiten los más variados rellenos (atún, conejo, pollo, pulpo, lomo de cerdo, congrio, sardinas, vieiras, merluza, calamares, bacalao con pasas, berberechos, raya…) o en platos que tradicionalmente se reservaban para ocasiones especiales, como la ternera, el jamón asado, el cabrito o la repostería.
Por otro lado, existen en Galicia dos zonas culinarias bien diferenciadas. Por una parte está la zona costera, con abundantes productos del mar frescos, mayor presencia del maiz y, en general, más y mejores hortalizas. A su vez, el interior consumía menos pescado, limitándose a aquellos que se comercializaban secos (congrio, cazón, pulpo) o salados (sardinas, arenques, bacalao), de ahí que sea O Carballiño, en el interior, la capital del pulpo, mientras que tiene una mayor presencia de algunas verduras que precisan del frío para desarrollar sus propiedades (grelo), de la castaña, de caza y pesca de río en las zonas de montaña y sobre todo del cerdo, que si bien es el rey indiscutible de la cocina gallega, es en el interior donde encuentra mayor variedad de preparaciones. Dentro de esta cocina de interior los embutidos tienen una especial importancia, como los célebres chorizos de Lalín, los chorizos ceboleiros o de cabazo de la provincia de Ourense, o embutidos fronterizos como el Botelo (también llamado butelo o pigureiro) o la Androlla. Es también en esta zona interior donde se preparan los jamones, entre los que destacan los de la localidad lucense de Monterroso, diferentes en textura y aroma a los tradicionales en el resto de la Península.
En el apartado dulce, Galicia tiene dos influencias fundamentales. Por una parte es evidente la influencia de las órdenes religiosas en la cantidad de recetas que incluyen el uso de almendras, un producto que no se da en Galicia. La tarta de Santiago, la tarta de Mondoñedo o los almendrados de Allariz son los ejemplos más populares. Por otro lado hay una cierta influencia portuguesa, especialmente en la zona sur, en la elaboración de dulces a base de yema. Otros dulces netamente gallegos son la orejas (masa frita espolvoreada con azúcar), las filloas (similares a los frisuelos asturianos) que suelen servirse con miel o rellenas de crema o las hojas de limón (envueltas en
A pesar de no tener demasiada fama en esos aspectos, Galicia es también una zona productora de excelentes quesos y vinos. Entre los primeros destacan el queso de tetilla, probablemente el más conocido, pero hay otras variedades, como el San Simón, ahumado, o el queso de O Cebreiro, que servido con nueces y miel es también un postre muy popular en la provincia de Lugo. En cuanto a vinos, y más allá de los conocidos Rías Baixas, hay otras denominaciones de origen interesantes. Los vinos de Valdeorras, especialmente los blancos elaborados con uva Godello, empiezan a ser conocidos entre los aficionados, mientras otras denominaciones como Ribeiro, Monterrei o Ribeira Sacra trabajan en ofrecer productos de calidad.
La cocina Gallega contemporánea
La cocina contemporánea en Galicia ha sido capaz de superar el lastre que suponía la enorme tradición gastronómica gallega y, en unos pocos años, situarse como una de las regiones con mayor proyección y mayor crecimiento en este sentido.
A partir de mediados del siglo pasado algunos restaurantes gallegos consiguieron hacerse un nombre ofreciendo una cocina sólidamente anclada en la tradición, basada en una excelente materia prima y sin demasiadas concesiones a la modernidad, aunque con un claro dominio del recetario clásico. Es el caso de restaurantes como San Miguel (Ourense), Vilas (Santiago), Verruga (Lugo), O Arco (Cambados), Casa Castaño (Pontecesures) o Casa Pardo (A Coruña) que durante décadas fueron el máximo exponente de la alta restauración en Galicia, tal como pone de manifiesto su presencia en los textos de algunos de los más grandes gastrónomos de ese período como Álvaro Cunqueiro o Jorge Victor Sueiro.
Sin embargo, la verdadera renovación no llegará hasta mediados de la década de los 80 de la mano de Toñi Vicente, la cocinera viguesa galardonada entre otros con el premio a la mejor cocinera europea que consigue ir introduciendo una cocina más actual en la que el recetario clásico sirve como referencia pero se reinterpreta y se adapta a los nuevos conceptos y a las nuevas tendencias.
Ya en la década de los 90, y tras alguna experiencia efímera, nace el grupo Nove, que agrupa a nueve jóvenes cocineros gallegos con la intención de ofrecer una cocina gallega desde una perspectiva renovada. Es ahí cuando grandes profesionales como Marcelo Tejedor (Casa Marcelo, Santiago), Pepe Solla (Solla, Poio), Juan Crujeiras (A Estación, Cambre) o Xosé Cannas (Pepe Vieira, Sanxenxo) comienzan a aparecer como figuras clave para un nuevo momento en la cocina gallega. Junto a ellos aunque desde fuera del grupo, otros nombres como Chef Rivera (Padrón), La Taberna de Rotilio (Sanxenxo), La Posada del Mar (O Grove), El Refugio (Oleiros), Casa Alfredo (Mos), Roberto (Vedra), O Xantar de Mónica (Cangas) o Alameda 10 (Pontevedra) demuestran que la cocina gallega es capaz de ofrecer una enorme diversidad de opciones sin renunciar a sus orígenes ni a unos niveles elevados de calidad.
En los últimos años, con la apertura de la Escuela de Hostelería de Galicia (Santiago) y la consolidación de otras ofertas docentes, como la del IES Fragas do Eume (Pontedeume) o la Escuela de Hostelería Harina Blanca (Vigo), ha surgido una nueva generación de jóvenes profesionales que suponen un relevo y, al mismo tiempo, una continuidad en la actividad renovadora de la cocina gallega. Es el caso de Yayo Daporta (Cambados), Gonzalo Rei (El Mercadito, Santiago), Pablo Romero (Allo e Aceite, Marín), Antonio Botana (Pandemonium, Cambados), Manuel García (O Retiro da Costiña, Santa Comba), Rafael Centeno (Maruja Limón, Vigo), Héctor López (España, Lugo), Javier Montero (A Coruña) o Beatriz Sotelo (A Estación, Cambre), profesionales que en algunos casos no han cumplido aún 30 años y que, sin embargo, están consiguiendo enriquecer el panorama con sus propuestas y sus planteamientos.
Junto a ellos, una serie de cocineros foráneos asentados en Galicia aportan un elemento de diversidad y perspectivas novedosas que vienen, de esa manera, a enriquecer el panorama. Enrique Castillo (A Casa dos Martínez, Padrón), Jaume García (Velis Nolis, antes en A Estrada y próximamente en Santiago), Daniel Gerbaud (Punta Couso, Aguiño), Flavio Morganti (Galileo, Pereiro de Aguiar) o Nacho Martínez (Azabache, Santiago) son algunos de los casos más representativos. Pero es que, además, el panorama gallego no renuncia al restaurante tradicional, donde el producto se impone a la innovación técnica como en Casa Bóveda (Carril), Casa Isolina (Tarragoña), Casa Ramallo (Rois), Loliña (Carril), Ribadomar (Cambados), Nixon (A Estrada), Mencía Mencía (Lugo), El Crisol (O Grove), O Paspallás (Vilanova de Arousa), Tira do Cordel (Fisterra)…
En cualquier caso, la cocina gallega sigue siendo una cocina esencialmente de producto, en la que la calidad de la materia prima es determinante y no se enmascara innecesariamente. Platos como la merluza cocinada a baja temperatura con caldo de pimientos de Marcelo Tejedor, el pulpo prensado de Toñi Vicente, el risotto de queso de O Cebreiro de Héctor López, el cuscús de lamprea de Chef Rivera, el pulpo con gelatina de su cocción de Antonio Botana, la crema de puerro con berberechos de Gonzalo Rei o las ostras en escabeche rápido de Pepe Solla son buenos ejemplos que no están reñidos, pese a todo, con un punto de vista no exento de cierto sentido del humor, como en el Leche, Cacao, Avellanas y Azúcar de Solla o el falso sushi de cacheira de cerdo de Xosé Cannas.
El mejor producto del mar, de las lonjas de Celeiro, Cambados, O Grove o Ribeira, sigue siendo la principal seña de identidad de la cocina gallega, en la que pescados y mariscos se tratan con especial cuidado y conocimiento, al tiempo que la cocina del interior, el cerdo, los cocidos, la recuperación de razas autóctonas como el Porco Celta, la galiña Piñeira o la gallina de Mos, incluso la caza en temporada, se va haciendo un hueco junto a pinceladas de productos foráneos (el mencionado cuscús del Chef Rivera, la torrija con helado de especias de A Estación, toques nipones en la cocina de Jaume García, los risottos con los que está trabajando Toñi Vicente en los últimos tiempos) que terminan de redondear una oferta culinaria actual y diversa.
Tal vez el último gran elemento que resulta decisivo en el gran momento que vive la cocina gallega es la excelente formación de algunos de sus profesionales. Basta con recordar el galardón de Xoán Cannas como Nariz de Oro 2004, la presencia de Beatriz Sotelo en la final del último campeonato de España de cocineros o el reciente Laurel de Oro de la joven Isable Portela (Escuela Harina Blanca, Vigo) en el Certamen Nacional de Jóvenes Valores Gastronómicos 2007 para darse cuenta de que Galicia ha conseguido alcanzar un nivel notable en la formación de sus profesionales de la cocina y la gastronomía.
En resumen, la cocina gallega ha sabido aunar tradición y modernidad e ir madurando sin dejar que el peso de una cocina sólida y sin concesiones pusiera trabas a la creatividad de nuevas generaciones de cocineros. En la actualidad, la cocina gallega sigue teniendo muy presentes sus raíces y basándose sobre todo en la calidad de producto, pero ha conseguido un nivel técnico y una diversidad de planteamientos que la sitúan como una de las zonas gastronómicas clave para el futuro inmediato de la cocina española.
Recetas de Galicia (199)
Acelgas con ajada
Albóndigas de carne con guarnición de verduras
Albóndigas de ternera y queso
Almejas a la marinera con pimentón y laurel
Almejas con arroz
Arroz blanco con hortalizas y tortilla de jamón serrano
Arroz caldoso con lubrigante
Arroz con salchichas
Arroz cremoso con verduras y quesitos
Arroz picante con pulpo y chipirones
Bica
Bizcochada
Bizcocho bicolor
Bizcocho de melocotón en su salsa
Bizcocho de naranja con yogur
Bizcocho de nesquik
Bolitas de coco
Bolones de aceite
Bonito en escabeche
Brevas y cecina sobre galleta mariñeira
Brownies de chocolate con frutos secos
Buey de mar al horno
Caballas asadas con verduras
Calamares encebollados
Calamares feitos a moda da casa (portonovo – galicia)
Calamares rellenos con bacon
Calamares rellenos de tentáculos en salsa de vino blanco
Caldeirada de raya
Caldo gallego a mi estilo
Caldo gallego con jamón serrano, alubias blancas y acelgas
Caldo gallego con verdura gallega, habas y unto
Caldo gallego thermomix
Callos a la gallega
Castañas con anis
Castañas en almíbar ¡una conserva de lujazo!
Cazuelita de rape gallego
Charlota de chocolate y café
Chipirones a la plancha con ajo, perejil y limón
Choco guisado con patatas
Chocos en su tinta
Choquitos de redondela en su tinta
Chorizos al vino o a la sidra
Chorizos Gallegos
Chuletitas de cordero en salsa cazadora
Coca de calabaza
Cocadas
Cocido gallego
Coliflor con bacalao
Congrio guisado
Conservas artesanales Los Peperetes
Cordero Lechal al horno
Costillar de Cerdo con Patatas Paja y Salsa Bourguignonne
Crujiente de zamburiñas al aroma de albariño
Dorada al horno
Empanada de almejas
Empanada de berberechos con harina de maiz
Empanada de calamares
Empanada de carne de cerdo con masa casera
Empanada de carne picada
Empanada de harina de maiz y berberechos
Empanada de maiz, berberechos y zamburiñas
Empanada de zamburiñas con chorizo
Empanada de zorza y queso
Empanada Gallega de Anuska
Empanada gallega de atún
Empanada gallega de xouvas
Empanadillas de bacalao
Empanadillas de sardinas
Ensalada con angulas
Ensalada de remolacha
Espirales con carne picada
Estofado de ternera gallega
Fabas de Lourenzá con almejas de Noia
Filetes de panga rebozados con salsa rosa
Filetes de ternera a la cazuela
Filloas
Filloas de carnaval
Filloas de chocolate
Filloas gallegas de carnaval
Filloas o crepes
Filloas rellenas de jamon y queso de arzua gratinadas
Filloas rellenas de pollo champis y bacon, gratinadas
Filloas rellenas de queso y melocotón
Flan con melocotón y piña
Flan de café con nata y Flan Royal
Flan de nesquick
Flores de carnaval con limón fritas en aceite de girasol
Fritos de arroz
Galletas de calabaza
Galletas tortolitas
Garbanzos con vegetales
Grelos con gambas
Guiso de merluza
Guiso de patatas con chorizo y pimientos
Guisote de verduras
Habas con jibia
Helado de higos en cápsulas de chocolate
Huevos encapotados caseros tradicionales
Lacón a la gallega
Lacón a la gallega con patatas
Lacón con grelos
Langostinos a la plancha
Las vieiras de mi abuela
Lasaña de calabacín, ajetes y gambas
Leite fritido
Libritos de berenjenas
Lomos de merluza en salsa roja
Macarróns con zorza.
Magdalenas de chocolate en polvo con naranja
Marmita de Bonito
Marrajo a la plancha con ajada y cachelos
Masa de minuta
Mejillones al vapor
Mejillones en escabeche
Mejillones picantes con salsa de mantequilla y tabasco
Merluza a la gallega
Merluza en salsa verde con almejas, cebolla y maicena
Mero al horno
Milhojitas de pulpo a la gallega
Mona de Pascua gallega con anís y canela
Mousse de vainilla con coulis de mora
Natillas caseras con canela y limón
Navajas a la plancha con vinagreta de ajo y orégano
Navajas a la plancha con vinagreta de lima
Orejas de carnaval a la naranja y canela
Orejas de carnaval al vino blanco con cítricos en Thermomix
Orejas de carnaval con anís y mantequilla (tradicional y Thermomix)
Orejas de carnaval tradicionales de la abuela
Orellas
Paella con mariscos al fuego de leña
Papillote de salmón
Pastel de crema con chocolate y crema de orujo
Pastel de patata con carne
Pastelitos de cabello de ángel
Pastelón de cabello de ángel
Patatas a la importancia con chorizo
Patatas panadera
Patatas rellenas de carne
Peras Ercolini al vino tinto con canela y limón
Pestiños de vino blanco con anís, naranja y canela
Plátano envuelto en filloas con crema de yoghourt y coco
Pollo al cava
Pollo al tomillo
Pollo en salsa de tomate con guarnición de verduras
Potaje de lentejas con arroz y verduras
Pulpo Á feira
Pulpo á feira con cachelos
Pulpo a feira con patatas al microondas
Pulpo a feira tradicional
Pulpo a la gallega con patatas
Pulpo a la mugardesa
Pulpo al ajillo
Pulpo con arroz
Pulpo con cachelos
Pulpo con patatas al vapor y a la feira
Puré de judias verdes
Queso a feira
Rajo al roquefort
Rape a la gallega
Rape a la gallega con guisantes
Rape en salsa con patatas panaderas
Raya a la gallega
Raya en caldeirada
Roscón de pascua
Salpicon de marisco de la ria
Salpicón de mariscos
Saquitos de filloa rellenos de queso de arzúa y membrillo
Sardinas asadas
Sorbete de limón con cava
Spaguetti de verdura con pisto y carne de ternera.
Tarta de crema de orujo
Tarta de filloas con nata y chocolate
Tarta de galletas y chocolate
Tarta de plátano y almendra
Tarta de requesón (quesada gallega)
Tarta de Santiago con base de masa quebrada
Tarta de Santiago rápida
Tarta de Santiago sencilla
Tarta de Santiago tradicional
Tarta de Santiago tradicional con orujo
Tarta de Sara
Tartaletas de crema pastelera con nata
Ternera rellena con salsa de puerro y mostaza
Torre de filloas y fresas
Torrijas de pan de molde
Torta de maíz
Tortilla campera
Tortilla vexetal
Tronco de Navidad de chocolate, fresa y nata
Tronco navideños de yema y chocolate
Trucha al horno
Vieiras a la gallega
Vieiras al horno
Vieiras al horno estilo Lechuza
Vieiras con besamel
Zamburiñas a la plancha con aliño de ajo y Ribeiro
Zamburiñas a la plancha con limón y perejil
Zamburiñas picantes
Zorza con patatas