Tartas: su origen y recetas

Según la wikipedia la tarta es un tipo de alimento generalmente dulce y que es a menudo cocido al horno y después rellenado con capas de algún tipo de dulce cremoso o untuoso.

La RAE tampoco afina mucho más y define la tarta como “pastel grande, de forma generalmente redonda, relleno de frutas, crema, etc., o bien de bizcocho, pasta de almendra y otras clases de masa homogénea”.

La palabra tarta proviene del francés tarte, probablemente variante de tourte (siglo XIII), y a su vez procedente del latín vulgar torta, elipsis de torta panis o pan redondo.

Las Tartas nupciales

Dejando a un lado las definiciones y origen etimológico de la palabra, lo cierto es que la tarta es en la actual cultura occidental el símbolo de la felicidad y la fertilidad. De hecho, la tarta nupcial de nuestras bodas es un vestigio de una tradición de los tiempos de la antigua Roma que consistía en romper un pan sobre la cabeza de la novia a modo de símbolo y deseo de fertilidad. Las migas que se desprendían de este pan eran recogidas de inmediato por los invitados comiéndotelas sin mayor dilación.

Como comentan en la web de bodas, esta tradición estuvo vigente hasta alrededor del siglo XVII de nuestra era. Por aquel entonces surgió en Inglaterra una variación por la que, en lugar de pan, se empezaron a utilizar pequeñas tartas que no eran dulces. En un principio se trataban de sencillas elaboraciones a base de agua, sal y harina, pero a las que con el tiempo fueron se les fueron añadiendo nuevos ingredientes como frutas, frutos secos, etc. Estas tartas, un buen número de ellas, se situaban apiladas y la costumbre indicaba que la pareja de recién casados debía besarse sobre ellas tras la boda, algo que acababa con el derrumbe casi inevitable de la torre de tartas.

Para evitar este pequeño inconveniente, un cocinero francés ideo una nueva tarta durante el reinado de Carlos II. Se trataba de una tarta de varios pisos hecha a base de bizcocho. Con el paso del tiempo se fue elaborando cada vez más la tarta con nuevos y sucesivos añadidos: azúcar glasé, cremas diversas, flores, decoraciones, etc.

A partir de la tradición “clásica” de la tarta nupcial, con el paso de los años han surgido multitud de variantes, algunas francamente curiosas. En ocasiones alguno de los pisos de la tarta está hueco y puede contener alguna sorpresa como por ejemplo palomas. También existía la costumbre de esconder un anillo en alguno de los pisos de la tarta nupcial, la tradición decía que la felicidad recaería en aquel invitado que lo encontrara. Una de las más curiosas, quizá, es aquella por la que se reservaba el piso superior de la tarta para el día del bautismo del primer hijo. En este caso las tartas debían ser elaboradas para que pudieran conservarse durante, como mínimo, un año; el uso abundante de licor estaba recomendado.

Las Tartas de cumpleaños

La costumbre de festejar los aniversarios con una tarta es también más antigua de lo que podría pensarse. El origen del pastel de cumpleaños se remonta a una primitiva tradición griega, durante siglos relegada al olvido. Los griegos la tomaron a los egipcios, quienes ya celebraban en los cumpleaños de los hombres, el habito de festejar el cumpleaños, y de los persas la idea de incluir una tarta dulce en la celebración.

Se prenden las velitas. Durante el siglo XII, en las parroquias de Europa empezaron a registrarse las fechas de nacimiento de mujeres y niños y las familias empezaron a festejar los cumpleaños de todos sus miembros, fue en ese momento cuando la tarta de cumpleaños hizo su reaparición triunfal, esta vez coronada con las velitas encendidas.

¿Interesante verdad? Pues prepárate a ver las recetas de nuestros colaboradores 😉

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