Tarta de mousse de violetas

Deliciosa tarta, con un sabor diferente.
Incluída en el especial: Tartas: su origen y recetas

El sabor de los caramelos de violetas me transportan a mi infancia, cuando para ir al centro de Valencia, normalmente para ir al médico, o porque era el día de la Virgen, teníamos que coger “el trenet” y llegar a la Estacioneta, cruzar el Puente de Madera y lo primero que nos encontrábamos era “La casa de los Caramelos” y rara era la vez, que no caían los caramelos de violetas o los gajos de naranja o limón de caramelo, sin olvidarnos de las bolitas de anís ,eso a la ida, a la vuelta, tocaba el supercorte de helado !que rico!!

Estos caramelos, junto a una ristra de ajos dulces, y diversas chocolatinas, no faltaron en nuestros zapatos en la mañana de Reyes, de hecho, no faltan hoy por hoy,en los zapatos de mis hijos el 6 de enero.

Esta tarta es la tercera vez que la hago,  la receta original, llevaba queso de untar, tipo Philadelphia, pero la verdad es que no acababa de convencerme el contraste con el sabor de los caramelos de violetas y la cambié por nata montada, resultando un sabor más suave.

INGREDIENTES:

Para la base:

Yo utilicé un disco de base para tarta comprado, pero también se puede usar un paquete desmenuzado de galletas con mantequilla derretida hasta formar una masa, y con ella forrar el molde.

Para el mousse:

  • 200 g. caramelos de violetas
  • 4 claras a punto de nieve
  • 500 ml de nata montada
  • 7 hojas de gelatina
  • 200 ml. de leche

Para la cobertura:

  • 75 grs caramelos de violetas
  • 200 ml. de agua
  • 3 hojas de gelatina

Picar los 200 grs. caramelos hasta que quede en un punto similar al del azúcar, yo aquí pedí ayuda a mi amiga Kety, que con su maravillosa Thermomix lo hizo en unos segundos y me ahorró el trabajo mas pesado, aunque también se puede hacer con un molinillo de café, o con el mortero y mucha paciencia.

Preparar el molde con la base escogida.

Remojar la gelatina en agua fría

Calentar la leche hasta un puntito antes de que empiece a hervir.

Añadir los caramelos picados a la nata montada y mezclar con cuidado de que no se bajen con las claras ya montadas, siempre con movimientos envolventes de abajo a arriba.

Escurrir la gelatina y añadirla a la leche, remover energicamente para disolverlas bien y poner en un recipiente grande,(importante este orden, no hacerlo al contrario,o se nos puede enfriar la gelatina al volcarlo sobre la nata fría y no cuajar de manera uniforme) añadirle la mezcla de claras y nata con cuidado de que no pierdan volumen.

Verter toda la mezcla en el molde y meter en la nevera un par de horas.

Cobertura

Remojar las hojas de gelatina en agua fría para rehidratarlas, calentar el agua junto a los caramelos hasta que estos se disuelvan, escurrir la gelatina, añadirla y remover hasta que se disuelva, dejar enfriar la mezcla hasta que este templada,casi fría (para que no nos deshaga el mousse)y añadir al molde, refrigerar tres horas más.

Si nos han sobrado caramelos podemos utilizarlos para decorar ,o fundirlos con un poco de agua y unas gotas de limón y decorar como se nos ocurra, en este caso las hojas verdes ,son las coronas de unas fresas, pero también puedes utilizar unas hojas de menta…

Incluída en el especial: Tartas: su origen y recetas

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