Croquetas al estilo de mi madre

Estas croquetas las prepara mi madre con el caldo y la carne sobrante del cocido, o caldo de verduras y carne reciclada de cualquier otro guiso. ¡Una receta exquisita y muy económica!
Incluída en el especial: Cocina de Andalucía

CROQUETAS EN DOS ACTOS

Para preparar las exquisitas croquetas que muestro en las fotos necesitas, básicamente, dos cosas: una elevada dosis de paciencia y la misma de amor. Es importante acordarse de hacerlas cuando tengas caldo de verduras o del cocido, y si además te han sobrado carne o pollo de éste último guiso, mejor.

INGREDIENTES:

  • 300 gramos de pollo y/o carne sobrante del cocido o de cualquier otro guiso (pollo asado, por ejemplo).
  • Media cebolla, un diente de ajo y un vaso de caldo de carne o de verduras.
  • Aceite de oliva, medio litro de leche, dos cucharadas soperas bien colmadas de harina, uno o dos huevos batidos, pan rayado, sal y una pizca de pimienta.

MODO DE PREPARACIÓN:

Picar media cebolla y un diente de ajo muy menuditos y deshacer la carne sobrante del cocido u otro guiso (puede ser un estofado, un pollo asado, etc).

Terminada esta labor hay que cubrir de aceite de oliva una sartén grande y plana y sofreír la cebolla y el ajo. Cuando estén dorados, añadir la carne, sal, una pizca de pimienta y mezclar. Echar un vaso de caldo de carne o de verduras y remover.

Dejar el preparado de la sartén a fuego lento, añadirle dos cucharadas soperas de harina y, con una cuchara de madera, remover y remover hasta deshacer los grumos.

Echar medio litro de leche y seguir removiendo. Es necesario permanecer así, muñeca en danza y a fuego lento, unos 45 minutos como mínimo, hasta que la bechamel adquiera la consistencia adecuada para poder liar las croquetas.

Una vez terminada, dejarla en reposo varias horas. La masa tiene que estar completamente fría antes de empezar a empanar las croquetas. Puedes darles la forma que quieras: redondas, rectangulares o la ovalada tradicional.

Para moldearlas coge un trozo de masa con el tenedor, mójalo primero en huevo batido y luego en pan rallado. Llegado este momento, pon la croqueta en tu mano y dale la forma elegida. Continúa la operación y, cuando estén todas listas, fríelas en aceite de oliva muy caliente, que es el truco para que no se deshagan.

Aconsejo sacarlas en un escurridor o recipiente apropiado (puede ser un plato cubierto con papel de cocina) para que suelten el aceite y… ¡A disfrutar!

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Incluída en el especial: Cocina de Andalucía

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