Consiste en introducir un cuenco pequeño en el centro de uno grande para que al llenarlo de agua y congelarlo se quede un hueco en el centro donde presentar los alimentos.
El cuenco que se pone en el centro del grande no conviene que sea muy pesado para que no quede pegado al fondo y pueda entrar un poco de agua que hará la base de la ensaladera. Aunque en la foto no se aprecie el cuenco tiene una ligera base congelada.
Al agua se le puede añadir pétalos y capullos de flores, y cualquier otra cosa que se quiera como decoración.
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