Mermelada de naranja y pomelo. Amarga y dulce

Mi segunda favorita.

Las mermeladas de cítricos son las que más me gustan. Son las que conservan mejor el sabor de la fruta de la que proceden, el secreto está en la incorporación en su elaboración de la cáscara, en donde se alojan los aceites esenciales, todo perfume. La mermelada de naranja amarga fue todo un descubrimiento.

A la naranja amarga se la conoce como naranja de Sevilla, con ella se hace una aromática mermelada, pero casi toda viaja al Reino Unido, y en España, esta naranja, no llega a los mercados al por menor, al menos a los que  frecuento.

A hacer mermelada de naranja, amarga y sin naranja amarga, me enseñó Rodolfo, un buen amigo y una persona buena. Tiene un gran repertorio de recetas de esta fruta, escritas en pequeñas cuartillas, coleccionadas entre sus recetarios, y esta es una de ellas. Para dar carácter y amargor a esta mermelada añade otro cítrico como complemento: el pomelo. La he hecho, siguiendo mis recuerdos de sus indicaciones, ya que la última vez que le consulté ya tenía una nueva versión, otra más.

Ésta que os propongo tiene mucho tropezón, se mastica la cáscara, dulce, amarga, aromática, tierna, y envuelta en un ligero almíbar. Queda deliciosa.

Ingredientes:

  • 2000 g de naranjas de piel fina, incluyendo un pomelo en el total del peso: 

         – los gajos de la mitad de las naranjas
         – la mitad de las naranjas enteras
         – el pomelo)

  • 1000 g de azúcar

Elaboración:

1. Escaldar un par de minutos la mitad de las naranjas y el pomelo. Refrescar en agua fría. (Sólo las naranjas y el pomelo cuya cáscara formará parte de la mermelada).

2. Con la mitad de las naranjas: cortar los extremos, partir a la mitad, retirar el cordón blanco central, pelar a lo vivo y triturar los gajos.

3. Si el pomelo os parece grande partir a la mitad, hacer zumo de una de las mitades y añadir a la naranja triturada y tirar su cáscara. Si no es grande, utilizarlo entero como sigue, con la otra mitad de las naranjas.

4. Con la otra mitad de las naranjas y el pomelo, cortar los extremos, partir a la mitad y retirar el cordón blanco central. Cortar con cuchillo afilado en rodajas muy muy finas.

5. En cada paso verter en una cazuela, la naranja triturada, la naranja y el pomelo en rodajas junto con el azúcar.

6. Hervir a fuego suave 20 minutos (puede ser un poco más) vigilando la consistencia, dejarla un poco clarita porque espesa al enfriar.

7. Llenar los frascos y esterilizar en olla a presión, cubiertos de agua, durante 10 minutos.

Notas:

Elige naranjas de piel fina.

Si no te espesa lo suficiente puedes añadir una cucharadita de pectina un par de minutos antes de retirarla, mezclada con una cantidad similar de azúcar. Se compra en farmacias.

Las mermeladas de cítricos pueden ir acompañadas de una sorpresa: al enfrascar la mermelada añade unas semillas de cilantro.

Consumo esta mermelada en el desayuno: con copos de avena y leche preparo unas gachas en el horno microondas y para endulzar añado una cucharada de mermelada (en la foto). O con yogur, o con queso fresco.

Pero no sólo, también la uso en la elaboración de bizcochos. (Ver receta)