Lemon curd o cuajada de limón

Lemon curd, cuajada de limón...como prefiráis llamarlo. De cualquier manera es una delicia. De una textura suave y un sabor ligeramente ácido, es uno de los dulces más populares del Reino Unido. ¡Para comerla a cucharadas de una sentada!

Lemon curd

Lemon curd, cuajada de limón, crema de limón…como prefiráis llamarlo.  De cualquier manera es una delicia.  De una textura suave y un sabor ligeramente ácido, el lemon curd es uno de los dulces más populares del Reino Unido.

Recuerdo la primera vez que lo probé.  Mmmmm, ¡madre mía lo que me gustó!

Me remonto al año 1991 en que pasé un curso completo estudiando inglés en Bradford, una pequeña ciudad situada en West Yorkshire al norte de Inglaterra.

Hacerse con un bote de lemon curd mientras vivía en Inglaterra era de lo más fácil.  Por aquellas tierras hay muchas marcas que la comercializan y es tan popular como lo puede ser la mermelada de fresa en España así que, siempre que venía a Madrid a visitar a mi familia, traía algún bote.  A mi madre le encantaba (y le sigue encantando) y aquí no era fácil encontrarla.

Hoy por hoy las cosas han cambiado y, aunque no es como la mermelada de fresa que he mencionado antes, ya se ve por muchos más sitios.

A pesar de ello, la casera es mucho más rica que cualquiera que puedas encontrar en los supermercados.  Su elaboración es sencilla y los ingredientes son asequibles y de esos que solemos tener en casa.

¿Os cuento cómo hacerla y os animáis a comprobar lo deliciosa que está?

Necesitamos

  • 6 limones
  • 500 grs de azúcar glas
  • 250 grs de mantequilla
  • 6 huevos batidos

Preparación

Lavamos los limones, los rallamos y los exprimimos. Reservamos la ralladura y el zumo. En una cacerola, a fuego lento, derretimos la mantequilla. Añadimos los huevos batidos y removemos. Añadimos el azúcar glas, el zumo y la ralladura de los limones. Removemos hasta que todos los ingredientes se hayan integrado y obtengamos una mezcla espesa.

Rellenamos tarros recién esterilizados con la mezcla en caliente. Los cerramos con fuerza y los colocamos boca abajo para que se forme el vacío hasta que se hayan enfriado (normalmente yo los tengo toda la noche).

Guardamos en un lugar oscuro y frío (la nevera es perfecta para esto) durante 30 días. Pasado este tiempo ya está lista para cosumir.

La espera se hace un poco dura, sobre todo si conoces este dulce…¡difícil de resistir!

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