Salmón con bechamel de gambas al ajillo

Esta rica bechamel es ideal para acompañar a innumerables pescados, lasañas, canelones, etc. En este caso napa a un estupendo lomo de salmón en papillote... ¡No te la puedes perder!

Nuevamente me encuentro con dos lomos de salmón demasiado gruesos para hacerlos a la plancha así que esta vez probé a hacerlos en papillote. En fin, como no quedaron del todo hechos los tuve que pasar finalmente por la plancha y el resultado fue espectacular. No sé si fue por el papillote, por el paso rápido por la plancha, por los litros de bechamel que utilicé o por las ganas con las que lo pillé, el caso es que estaban jugosos y deliciosos. Además, aproveché para emplatarlos a modo de tapa. Espero que os guste.

Ingredientes para 2 personas:

  • 2 lomos de salmón
  • 300 gramos de bechamel
  • 100 gramos de gambas peladas (o más, al gusto)
  • 3 dientes de ajo
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Queso parmesano para gratinar (opcional)

Preparación:

En primer lugar prepararemos el salmón en papillote aunque si lo prefieres puedes hacerlos directamente a la plancha. En papillote quedarán mucho más jugosos. Para hacerlo salpimienta el salmón y coloca cada lomo sobre un trozo de papel de aluminio al menos tres veces más grande que el propio salmón. Rocía con un chorrito de aceite y tapa bien cada papel. Debe quedar bien sellado ya que si se escapa algo de vapor no se cocerá bien. Introduce en el horno ya precalentado a 200º durante 15 o 20 minutos, dependiendo del tamaño de los lomos. Una forma de saber cuando está es observar el papel. En el momento que se hinche del todo por la acumulación de vapor es signo de que el salmón estará hecho.

Mientras se va haciendo el salmón puedes aprovechar para hacer una bechamel ligera. Puedes encontrar la receta aquí. Si lo prefieres puedes utilizar bechamel ya hecha, eso va en gustos.

Vamos con las gambas. Trocea los dientes de ajo y ponlos a dorar en una sartén con un buen chorrito de aceite, como tres cucharadas. Cuando empiecen a tomar color añade las gambas ya peladas y troceadas y un poquito de sal. Deja sofreír unos minutos hasta que las gambas suelten toda el agua. Añade entonces la bechamel y mezcla todo bien. Deja cocinar a fuego lento unos minutos para que se integre todo el sabor de las gambitas.

Aún nos queda un paso más. Abre los papeles del salmón con mucho cuidado ya que el vapor que escapa puede quemarte. Si los lomos, como fue mi caso, están todavía poco hechos dales una vuelta rápida por la plancha a fuego fuerte. Así cogerán también un sabor a plancha especial y un dorado atractivo. Coloca los lomos sobre un recipiente que pueda ir al horno, napa con la bechamel de gambas, ralla un poco de queso parmesano (esto es opcional ya que con la bechamel sola quedarán espectaculares) y gratina. Cuidado al empezar a comer y controla la impaciencia o te saldrán yagas en el paladar…

Presentación como tapa:

Aprovechando esta receta para un concurso de tapas, la he emplatado también en unas cucharitas de aperitivo. Puedes hacer la bechamel con las gambas de la misma forma anterior. Corta unas taquitos de lomo y ásalos en la plancha con un poquito de aceite, sal y pimienta. Coloca un trozo en cada cuchara, napa con la bechamel de gambas y gratina en la misma cucharita. Deja enfriar un poco las cucharas antes de servirlo o los invitados tendrán una sorpresa cuando las cojan. Si lo prefieres puedes napar con bechamel y tostarla un poco con un soplete en lugar de gratinar. Os dejo una foto de esta presentación.