Atar las patas de la langosta y lavarla bien, al chorro del agua fría.
Preparar una cacerola grande, donde quepa entera. Cubrirla con agua fría en la que se habrá disuelto abundante sal y se tiene así cubierta una o dos horas.
Pasado este tiempo se le quita el agua dejándole como tres centímetros, de la misma agua y tapada la cacerola se pone a fuego moderado observando el momento que empiece a hervir, que es cuando sale vapor, sin destapar se pone entonces a fuego suave, sin que salga vapor cinco minutos más y se retira del fuego Sin destapar, por lo menos veinte minutos. (En este tiempo se terminará la cocción).
Y cuando ha reposado, se puede pasar a un recipiente frío y rodearla con hielos si se quiere tomar fría. Soltar las ataduras.
Se puede presentar entera con hojas de lechuga y como guarnición o plato único se pone ensalada rusa.
O se parte cortando la carne de la cola a medallones y lo demás a trozos reconstruyéndola para la presentación.
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