La historia de la pasta, por mucho que nos moleste a los venecianos, está íntimamente ligada a la historia de la humanidad, ya que se define como “comida espontánea” por su conexión con el cultivo de cereales y su posterior molienda. "
La historia de la pasta, por mucho que nos moleste a los venecianos, está íntimamente ligada a la historia de la humanidad, ya que se define como “comida espontánea” por su conexión con el cultivo de cereales y su posterior molienda.
En una tumba etrusca de la localidad de Cerveteri se ha encontrado un bajorrelieve que representa cuchillos, un matasuegras y un cortapasta para hacer raviolis. Los romanos preparaban las lagane con harina de espelta, precursoras de las hodiernas lasañas. Apicio cuenta que eran “dúctiles…para envolver timbales y lasañas”.
La primera receta de pasta de la que queda rastro en Italia es del año mil y pertenece al libro De re coquinaria per vermicelli e maccaroni sicilian i, cuyo autor es Martino Corno, cocinero (chef, mejor dicho) del Patriarca de Aquileia, importantísima ciudad romana del noreste del país.
La presencia de la primera fábrica de pasta seca en territorio italiano está documentada en el siglo XII cerca de Palermo, en Sicilia. La fábrica producía trabia (tria o itriya en árabe), un tipo de pasta filiforme parecida a los espaguetis, muy en boga en la época de Ruggero II. En la región de Apulia los tallarines secos todavía se llaman tria. La influencia del gusto y los alimentos árabes entre los siglos VIII y XV fue fundamental para elaborar nuevos tipos de pasta, tanto en Italia como en España. Además de la tria o itriya (de donde viene la catalana aletria, por ejemplo), gracias a la conquista árabe de España y de Sicilia llega a nuestras mesas la pasta corta, tipo fideo, que en Oriente se llama shá-riya (de shar, cabello) y en Occidente tomará el nombre de fidâwsh (de donde viene el español fideo). Los libros de cocina de la época hablan de su fabricación y de su cocción en un caldo. Por otra parte, la etimología de la palabra pasta nos lleva al griego pasth, “harina mezclada con líquido”, substantivo que deriva del verbo pastein, amasar.
La literatura italiana está trufada de elogios a la pasta, desde Jacopone da Todi hasta Giacomo Leopardi, pasando por el Decameron de Boccaccio.
Hasta el siglo XVII la pasta se condimentaba casi sólo con queso y mantequilla y, en las capas más humildes de la sociedad, con sal y pimienta y nada más; a finales del siglo XVIII y principios del XIX el tomate causó una auténtica revolución gastronómica cuando se estableció que no era en absoluto tóxico y que cociéndolo se obtenía una deliciosa salsa para la pasta, la famosa pummarola.
Tradicionalmente, la pasta seca es la que más se consume, sobre todo en el sur de Italia. Por ley tiene que ser producida con sémola y candeal de trigo duro tamizados.
La pasta no tiene ni sal, ni colorantes, ni conservantes, es el alimento más sencillo y natural que existe. El agua que se utiliza para amasar tiene que ser medianamente dura, con poca cantidad de sodio y un nivel muy bajo de hierro. La primera fase de la elaboración de la pasta seca consiste en la gramolatura (un amasado intenso para conseguir una masa perfectamente lisa) y en la segunda fase se le da forma (trafilatura). La fase más delicada es el secado de la pasta, para que vaya perdiendo poco a poco la humedad y conservando cuerpo.
La pasta al huevo es más típica del norte, es más rica de ingredientes, ya que a menudo se rellena o se hace en capas con salsa, sobre todo para combatir el frío invernal. Por ley se prepara con harina denominada 00 (la flor de la harina, la primera que sale de la molienda), sémola y huevos frescos.
Para cocer correctamente la pasta hay que seguir unas reglas básicas:
La pasta en nuestra dieta
Importantes estudios de nutrición recomiendan incrementar el consumo de pasta en nuestra dieta, debido a su alta digestibilidad y al hecho de que nutre el organismo sometiendo el aparato digestivo a esfuerzos mínimos. La pasta no contiene sustancias perjudiciales para el organismo y no provoca ácido úrico; por este motivo está aconsejada para personas con problemas de lumbago, reumatismos, artritis, arteriosclerosis, diabetes y gota.
Es buena para los niños por sus nutrientes y su versatilidad de presentación y por la fácil y rápida acción digestiva.
No es especialmente rica en hierro, pero tiene tanto como el arroz, las nueces, la miel y el zumo de uva. Contiene mucho fósforo, además de calcio, magnesio y sulfuro. Los valores nutritivos de la pasta se incrementan positivamente si la condimentamos simplemente con tomate y queso, como sugiere la dieta mediterránea.
por Cannella
de La Zuccheriera
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Como ciudadana de la Serenísima República de Venecia, no me gusta nada la idea de tener que desmentir la romántica leyenda según la cual fue Marco Polo, viajero incansable, el que trajo a Italia la pasta desde China, donde la descubrió en la corte del Gran Khan. Para fastidiarme la leyenda está el testamento de un señor de Génova llamado Ponzio Bastione, que en 1279, mientras Marco Polo estaba todavía en China, tuvo la brillante idea de legar a sus herederos una caja llena de macarrones.
Consejos para cocinar la pasta
Artículos del especial "Historia y recetas de pasta"
Canelones de setas
"Este plato es una delicia, es una receta de mi madre espero que disfrutéis preparándola no es complicado, que buena está..." por Rafael Garcia de Pure y Pescao
Fettuccine Pollo & Zanahoria
"Pasta larga con suave crema de taquitos de pollo y zanahoria. Equilibranda y para todos los gustos." por Noé Gómez de Los Fogones del Cocobongo
Ensalada de Fusilli
"Ensalada ligera de pasta fría." por Noé Gómez de Los Fogones del Cocobongo
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"Tenía dos puerros en la nevera que estaban previstos para un pastel de puerros que hace mi mujer. Como al final no hicimos el pastel, lo usé para hacerme un plato de pasta sencillo." por Victor Vergés de 3o4aldia
Nidos de tagliatelle con vegetales y gambas
"Mientras se hace la pasta cortaremos en laminitas el calabacín crudo (yo lo dejé macerando dentro del bote de los pepinillos, pues así lo tengo para otras ensaladas)." por Chary Serrano de Mi cocina y otras cosas
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Pasta e piselli
"Este es un plato italiano, hecho con pasta y guisantes. Los italianos le llaman "Pasta piselli"
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Salsas para acompañar la pasta
"La variedad de salsas para pastas es amplísima, acá les voy a dar solo algunas de ellas.
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Salsa Ninnette
"Yo no diría que esto sea una salsa, si no mas bien unas verduritas, a las que les he añadido butifarra negra." por Margot de Cosas de la vida
Salsa boloñesa auténtica
"Hace un par de semanas tuvimos la suerte de que un cocinero italiano de nuestra localidad, propietario de un restaurante ahora cerrado por temporada baja, accediera a darnos algunas clases de cocina..." por Inmaculada de Pan y varios
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